En los últimos tres años, los Philadelphia Phillies han estado a las puertas de la gloria. Tras conquistar la Liga Nacional en 2022 y quedarse a solo dos victorias del título de la World Series, el equipo repitió presencia en la NLCS en 2023, cayendo en siete juegos ante los Arizona Diamondbacks. La temporada pasada, lograron el segundo mejor récord de la Liga Nacional, pero fueron eliminados en la NLDS por sus rivales divisionales, los New York Mets.
A pesar de contar con rosters repletos de talento en estas campañas, el equipo de 2025 podría ser el mejor de todos. Sin hacerse con nombres sonados como Juan Soto, Blake Snell o Max Fried, los Phillies han realizado movimientos que refuerzan áreas clave.
Refuerzos estratégicos en el bullpen y la rotación
Uno de los movimientos más destacados fue la firma de Jordan Romano para el bullpen. Aunque viene de un 2024 complicado, plagado de lesiones y con un rendimiento por debajo de lo esperado, el dos veces All-Star tiene el potencial de ser un cerrador dominante cuando está sano. Su incorporación podría marcar la diferencia en los innings finales, una asignatura pendiente en años anteriores.
Sin embargo, la adición más relevante fue la de Jesús Luzardo, procedente de los Miami Marlins a cambio del infielder Starlyn Caba y el outfielder Emaarion Boyd. Luzardo, de 27 años, se une a una rotación ya sólida que incluye a Zack Wheeler, Aaron Nola, Ranger Suárez y Cristopher Sánchez. La llegada del zurdo no solo cubre el quinto puesto en la rotación, sino que también aporta un brazo con potencial de estar en la parte alta del staff.
El presidente de operaciones de béisbol, Dave Dombrowski, fue claro: “Siempre he creído que la mejor manera de ganar es lanzar un abridor de calidad cada día. Con Luzardo, sentimos que podemos hacerlo”.
A pesar de su historial de lesiones, Luzardo es conocido por su capacidad ponchadora. Desde 2022, ha registrado 20 juegos con 8 o más ponches y mantiene un ratio de 10.1 K/9. Su reto será mantenerse saludable, ya que en 2024 solo pudo hacer 12 aperturas antes de ser apartado por una reacción de estrés lumbar.
Una ofensiva que no necesitaba ajustes
En cuanto al bateo, los Phillies no hicieron grandes movimientos, más allá de firmar al outfielder Max Kepler por un año. Sin embargo, no había urgencia. En 2024, el equipo terminó cuarto en hits, séptimo en jonrones y quinto en carreras impulsadas, consolidando una de las ofensivas más potentes de las Grandes Ligas.
Con una rotación repleta de All-Stars y una ofensiva que ya ha demostrado su poder, los Philadelphia Phillies inician la temporada 2025 con un solo objetivo: conquistar la World Series que se les ha escapado en los últimos años. ¿Será este el año en que finalmente logren dar el paso definitivo?