En su más reciente artículo, Tom Tango (@tangotiger) explora las implicaciones de ajustar el nivel de reemplazo en la evaluación de jugadores a través del WAR. Puedes leer el post original aquí y la traducción al español por Google Translate aquí.
¿Cuál es el punto central del análisis de Tango?
Tango construye un equipo promedio con 15 bateadores que suman 6000 apariciones al plato (PA). Cada jugador tiene un rendimiento que va desde +1.1 hasta -0.5 Wins Above Average (WAA), resultando en un equipo de 81-81, es decir, sin valor agregado por encima del promedio.
Luego, introduce tres niveles de reemplazo distintos: .258, .300 y .342 win%. Dependiendo de qué nivel se use, el WAR total asignado a los bateadores cambia significativamente:
- .258 win%: 23 WAR
- .300 win%: 19 WAR
- .342 win%: 15 WAR
A primera vista, esto parece tener un gran impacto en la valoración de los jugadores. Sin embargo, Tango demuestra que la diferencia real en la evaluación económica de la mayoría de los jugadores es mínima, especialmente para los que no están en la élite.
¿Cómo afecta esto al valor monetario de los jugadores?
Imaginemos que el equipo paga 183 millones de dólares en salarios, con un mínimo de liga de 800,000$. Dependiendo del nivel de reemplazo elegido:
- Con un nivel de .300 win%, cada victoria cuesta 9 millones$.
- Con .258 win%, cada victoria cuesta 7.43 millones$.
- Con .342 win%, cada victoria cuesta 11.4 millones$.
No obstante, la variación en la valoración de los jugadores es menor a 2 millones$ para la gran mayoría. La diferencia sólo se vuelve significativa en los jugadores de máximo nivel, y aún así, el impacto ronda entre el 5% y el 8%.
Conclusión de Tango
Tango concluye que obsesionarse con encontrar el nivel de reemplazo “perfecto” no es tan relevante como podría parecer. La mayoría de las evaluaciones no cambian de manera drástica al ajustar este parámetro. Además, intentar complejizar la conversión de dólares a victorias más allá de un modelo lineal introduce más complicaciones que beneficios prácticos.
Este análisis invita a reconsiderar la necesidad de ajustar constantemente el nivel de reemplazo en las evaluaciones de jugadores y a simplificar la relación entre rendimiento y valor económico.