Los San Diego Padres han anunciado que dejarán de utilizar sus uniformes City Connect de colores rosa y menta al finalizar la temporada 2025 de MLB. Introducidos en 2022, estos uniformes marcaron un hito para la franquicia, pues coincidieron con un año memorable en el que el equipo alcanzó la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por primera vez desde 1998.
Inspirados en la vibrante comunidad costera de San Diego y las impresionantes puestas de sol de Baja California, estos uniformes fueron un homenaje a las raíces y la cultura local. Sin embargo, al igual que otras franquicias, los Padres adoptarán un nuevo diseño en 2026, en un ciclo que parece buscar refrescar las identidades visuales de los equipos cada tres o cuatro años.
La incertidumbre del roster de los Padres
El retiro de los uniformes no es la única preocupación para los fanáticos. De cara a la temporada 2025, los Padres han perdido a jugadores clave como Jurickson Profar, Tanner Scott, Kyle Higashioka y Martín Pérez, todos ellos firmados por otros equipos en la agencia libre. A esto se suma la posible salida del versátil infielder Ha-Seong Kim, quien rechazó una opción mutua para 2025 y aún no ha sido firmado.
La única incorporación destacada del equipo en el mercado ha sido la del receptor Martín Maldonado, de 38 años, lo que refuerza la percepción de una escasa actividad en la agencia libre. Además, los rumores de posibles cambios que involucran a jugadores como Dylan Cease y Luis Arráez aumentan la preocupación sobre la competitividad del roster.
Un panorama incierto para 2025
A pesar de haber terminado la temporada 2024 con un récord de 93-69 y alcanzar la Serie Divisional de la Liga Nacional, las expectativas para 2025 son reservadas. Aunque el equipo cuenta con figuras de peso como Fernando Tatís Jr., Manny Machado, el prometedor prospecto Jackson Merrill y el lanzador Michael King, la profundidad del roster podría ser un obstáculo para mantenerse como contendientes en una división altamente competitiva.