La velocidad del swing es un aspecto crucial en el rendimiento de los bateadores, y Tom Tango (@tangotiger) ha utilizado datos recientes para analizar cómo esta métrica cambia con la edad. Comparando datos no publicados del 2023 posterior al Juego de las Estrellas con los publicados del 2024, Tango traza una curva de envejecimiento que revela patrones interesantes en el desarrollo y declive de los jugadores.
Puedes leer el artículo completo aquí: Aging Curve – Swing Speed. Para quienes prefieran una versión en español, aquí está la traducción automática por Google Translate.
Entre las edades de 22 y 31 años, los bateadores muestran una estabilidad notable, con una disminución promedio de solo 0.02 mph por año en la velocidad del swing. Sin embargo, a partir de los 31 años, esta cifra aumenta significativamente a 0.31 mph por año, marcando el inicio de un declive más pronunciado. Este análisis resalta cómo los años de estabilidad proporcionan a los jugadores una ventana prolongada para maximizar su desempeño, mientras que el declive posterior refuerza la importancia de adaptarse a las limitaciones físicas con el tiempo.

Un caso interesante es el de Jordan Walker, cuya ganancia de 2.4 mph en la velocidad de su swing entre 2023 y 2024 elevó significativamente el promedio de la categoría de edad 21-22. Este impacto subraya cómo las variaciones individuales pueden influir en los datos generales, pero también resalta la necesidad de analizar estos extremos dentro del contexto del envejecimiento, las lesiones y los ajustes mecánicos.

Con esta curva de envejecimiento, Tango abre la puerta a discusiones más profundas sobre cómo factores externos y ajustes específicos pueden afectar las métricas de rendimiento con el tiempo. Desde Planeta Béisbol, agradecemos a Tom Tango por su invaluable aporte al análisis sabermétrico y esperamos los datos del próximo año para continuar explorando este fascinante tema.