por Hector Flores » 19 Mar 2011 13:18
RONALD TORREYES
El novato ha causado buena impresión en Cincinnati. 28 venezolanos han sido asignados a los partidos de exhibición, sin tener una invitación formal de sus equipos o ser parte del roster de 40
Al inicio de los partidos de exhibición y un poco más allá de la mitad del calendario de la pretemporada de las grandes ligas, es común observar al final de los encuentros, como emergentes o sustitutos defensivos, a jóvenes sacados de los campos de ligas menores, que usan uniformes sin nombres en la espalda y con números que van desde el 80 al 99.
Hasta ahora, al menos 28 venezolanos habían sido convocados al spring training de las mayores sin tener una invitación formal de sus equipos o ser parte del roster de 40. Ronald Torreyes, de apenas 18 años de edad, es el más joven del grupo que incluye al campocorto Wilmer Flores, segundo mejor prospecto de los Mets, y al jardinero Luis Domoromo, que recibió de los Padres un bono por su firma de 1,25 millones de dólares, en 2008.
Torreyes ha llamado la atención del manager de los Rojos de Cincinnati, Dusty Baker, que lo ha usado en tres ocasiones en partidos de la Liga del Cactus. El barinés protagonizó una de las historias más atractivas entre los cientos de venezolanos que jugaron en el sistema de granjas de las mayores en 2010.
El infielder lideraba ocho categorías ofensivas –average (.390), slugging (.606), OPS (1.074), total de bases (146), hits (94), dobles (20), triples (10) y carreras anotadas (56) – en su primer año en la Liga de Verano Venezolana, antes de ser asignado en agosto al equipo de novatos avanzados de Cincinnati en Arizona y desde allí dio el salto a los Dragones de Dayton, en la Liga del Medio Oeste (clase A media). En su primera campaña completa como profesional, exhibió una sorprendente línea de producción (370/.434/.564), con 29 dobles, 12 triples y 5 jonrones; además de una sobresaliente relación de boletos y ponches (24 B/19 K). Ni siquiera, Yorman Rodríguez, primer prospecto venezolano de los Rojos, que hace un par de años se hizo de un incentivo de $2,5 millones, dejó estadísticas similares a las de Torreyes en su zafra de estreno.
“Me dijeron que podía batear”, dijo Baker al Dayton Daily News. “Lo puse a ver si realmente era capaz de hacerlo y lo hizo. No ligas .370 por error. Tiene un buen enfoque”.
El martes de la semana pasada, Torreyes salió a jugar por Chris Valaika en la segunda base y en su único turno conectó un doble, en tanto que anotaba una carrera, ante Steven Shell, en el noveno inning del triunfo de los Rojos 5-2 contra los Reales de Kansas City.
“Si observas sus números (que incluyen un OPS global de .999) piensas que se trata de un jugador de la talla de Alex Rodríguez, cuando en realidad se trata de un chico de 1,78 metros de estatura y 68 kilogramos”, destacó el ex grandeliga José Miguel Nieves, que dirigió a Torreyes en Venezuela. “Sus progresos desde que lo reclutamos (febrero 2010) han sido realmente satisfactorios. Es un bateador de contacto, con poder ocasional, que corre muy bien las bases e instintos naturales para robar almohadillas (25 en 42 intentos). Y si a eso sumamos su versatilidad para jugar todas las posiciones del cuadro interior, estamos en presencia de un pelotero muy interesante”.
En algún momento los scouts pensaron que su contextura física sería un obstáculo en su carrera profesional.
“Fue descartado por varias organizaciones. Pero luego de verlo en tres tryouts, realmente no entendí por qué. Le daba con una contundencia increíble a la pelota. Tuvimos suerte de conseguirlo”, agregó Nieves.
Baker comparte la misma opinión.
“Algunas veces nos dejamos influenciar por cómo luce un pelotero o por el tamaño de su cuerpo. El talento que Dios le da a un pelotero no tiene que ver con el físico. Pienso que debe reconocerse al scout, incluso rendirle tributo, que se arriesga y firma a tipos pequeños como Freddie Patek, Dustin Pedroia y Jimmy ‘The Toy Cannon’ Wynn”.
Torreyes es tan joven que no necesitará ser protegido antes del 2014. Todavía falta un largo camino por recorrer hasta allá, pero su ópera prima hace pensar que en los próximos cuatro años podría convertirse en una pieza importante para Cincinnati.
Estímulo de excepción
Junto con Torreyes, Flores y Domoromo también habían visto acción en los entrenamientos, con invitaciones especiales, el derecho Amalio Díaz (Dodgers), que tiró un inning en blanco; el catcher Elio Sarmiento (Texas); los infielders Marwin González (Cachorros), Christian Lara (Dodgers), Dixon Machado (Tigres), Luis Núñez (Yanquis), José Pirela (Yanquis), Henry Rodríguez (Rojos), Miguel Rojas (Rojos), Niuman Romero (Azulejos) y Karexon Sánchez (Indios), y los jardineros Erold Andrus (Texas), Ender Inciarte (Arizona), José Martínez (Medias Blancas), David Paisano (Rangers) y Yangervis Solarte (Mellizos). Sólo Torreyes, Rojas, Rodríguez, Solarte, Núñez, Paisano y Andrus consiguieron imparables y consumieron más de un turno entre el 27 de febrero y el 15 de marzo.
También aparecieron asignados a campamentos de grandes ligas, Alberto Bastardo (Dodgers), Santiago Chirino (Rangers), Néstor Molina (Azulejos), Gabriel Noriega (Marineros), Renny Osuna (Rangers), Douglas Salinas (Rojos), Jesús Sánchez (Cerveceros) y Wilfredo Tovar (Mets). Hasta ahora ninguno ha participado en las Ligas del Cactus o la Toronja.
Este tipo de asignaciones, además de ser un estímulo para los peloteros jóvenes o considerados prospectos, son muy comunes durante la primera mitad de los entrenamientos, cuando los clubes se ven en la necesidad de completar el roster mínimo en partidos de escuadras divididas, para que los más de 40 peloteros que se entrenan puedan tomar los turnos suficientes o sumar entradas, antes de los cortes. A medida que avanza el calendario disminuye el número de jugadores de las granjas en el campo del equipo grande.